Es la historia de una niña, a la que parecía no faltarle nada. Era feliz, gozaba de tener la bendición mas hermosa; como lo es tener una familia, iba a la escuela, tenia muchos amigos, salía a divertirse, viajaba para visitar a su familia, en fin, ella sin duda no tenia razón por cual estar triste o sentirse mal. Pero, ¿estaba haciendo las cosas bien?, ¿era agradecida con lo que tenía?, no se sabe.
Un día, decidió ir a visitar a su familia y a tomarse unas buenas vacaciones. Todo parecía perfecto, salía con sus primos, conoció mucho lugares, conoció muchas personas, algunas muy especiales; de las que formo una linda amistad. Fueron unas vacaciones que sin duda alguna valieron la pena. Pasando unas semanas, ella tenía que regresar a su casa, pues tenía que entrar a estudiar.
En un abrir y cerrar de ojos, la niña despertó en un hospital, asustada y pensando que pudo sucederle, pregunto a una enfermera que estaba a lado suyo , que es lo que había pasado y en efecto, el transporte en el que venia, había tenido un accidente. La niña sufrió algunas fracturas, las cuales fueron operadas, golpes en algunas partes del cuerpo, en pocas palabras le costo meses de recuperación.
Siendo demasiado difícil por lo que estaba pasando, la niña se preguntaba tristemente ¿Por qué tuvo que pasarle eso a ella?, hubo hasta ocasiones en las que renegó de Dios por lo que estaba sufriendo.A la niña no le quedo mas, que esforzarse para poder recuperase lo más pronto posible. Pasaron algunos meses, ella parecía tener mejoría, lo cual hizo que su autoestima se elevara un poco mas, dándose cuenta de que no solo estaba mejorando, si no que también, muchas cosas tanto personales como familiares estaban cambiando, claro que para bien.
Ella empezó a realizar de nuevo sus actividades, a través del apoyo de sus familiares y la ayuda de sus médicos. Casi saliendo ya de lo sucedido la niña y su familia, muy contentos fueron a darle gracias a la virgen por todo lo que había hecho por ella.
Fue entonces, cuando ella entendió que las cosas pasan por algo, que solo Dios sabe porque hace las cosas y que siempre hay que ver el lado positivo y seguir adelante.Después de eso se podría decir que la niña empezó una nueva vida, prometiéndose echarle ganas a todo y valorar todo lo que tiene. Muy cierto el dicho: después de la tormenta llega la calma, la niña consiguió un trabajo para distraerse, abrieron su carrera en una muy buena universidad y conoció un buen muchacho que la ha apoyado mucho y de quien ahora es novia.
FIN
Maestra!! Ana, Ricardo y Adrian comentaron mi cuento solo que le quise cambiar el color y lo mande a borradores, solo para que sepa y les cuente ese comentario, perdon.
ResponderEliminarHola Eva, muy bueno tu cuento, y no encontre ninguna falta de ortogafria. Felicidades.
ResponderEliminarSaludos!!!